“Conociéndonos a través de la exploración”

 

Estrategias para mejorar la comunicación, prevenir la violencia intrafamiliar y mecanismos para reconocer los recursos personales para la vida en pareja, son parte de los temas que se abordaron en el taller realizado por profesionales de Fundación de las Familias, con internas e internos el Centro de Estudio y Trabajo (CET) de Gendarmería.

 

Según explicó la directora del Centro Familiar de la Región, Carol Cuellar Pinto, entre abril y junio se ejecutaron 10 sesiones a través de la plataforma Zoom, “donde se abordaron módulos formativos del programa Desarrollo Familiar, utilizando dinámicas lúdicas y experienciales. Algunos módulos trabajados en el taller fueron independencia emocional”, el peligro del amor romántico, autoestima, sociedad y mujer, identificando violencia machista y equidad de género en el hogar, entre otros”.

 

En total fueron 62 internas e internos y 35 parejas que estaban conectados por Zoom. Esta es una experiencia piloto, que se ejecutó en el marco de un convenio de colaboración entre Fundación de las Familias y Gendarmería, quienes habían suspendido este tipo de actividades debido a la pandemia.

 

Carol Cuellar agregó que “para el equipo técnico del Centro Familiar de Antofagasta resultó una experiencia desafiante dado que no habíamos trabajado antes con población penal y superamos las expectativas en cuanto a participación, interacción, comunicación y expresión de afectos y vivencias personales”

 

Por otro lado, agrega que las internas e internos valoraron también la posibilidad de encontrarse, a distancia, con sus parejas, y reflexionar en conjunto temas que hoy sin duda tensionan el espacio familiar y sus relaciones afectivas.

 

Esta alianza, resultó ser muy positiva para la reinserción y se espera continuar ejecutando talleres con otros CET del territorio nacional.

 

Y esto quedó de manifiesto al finalizar el taller donde se aplicó una encuesta a las y los participantes (autoaplicadas en papel), recogiendo sus impresiones, donde el 94% manifestó que este proceso contribuyó mucho tanto a su bienestar personal como familiar, en general se evaluó muy positivamente el desempeño de monitores, claridad de temas abordados, dinámicas grupales, material de apoyo. En promedio, el taller fue evaluado con nota 6,9.

 

La encuesta aplicada permitió además reflejar comentarios de las y los participantes, destacando la necesidad de continuar realizando talleres enfocados en las relaciones familiares incluso cuando se logre la libertad. Sin duda este es un desafío no menor pero que tiene todo el sentido por cuanto la reinserción implica volver a encontrarse con afectos y vínculos familiares, quizás con quiebres que reparar.

Respecto a los aprendizajes que deja esta experiencia destaca la necesidad de potenciar en el monitor/facilitador herramientas para orientar, escuchar y mediar entre los participantes, quienes por su condición de estar privados/as de libertad tienden a exacerbar sus emociones. Importante es además permitir un espacio de descarga/autocuidado del facilitador o del equipo de facilitadores entre las sesiones.

 

 

Algunos comentarios reflejados en la encuesta:

 

 

Aprendí y me sirve para recapacitar en que fallé, los consejos que me dieron las personas en el taller fueron buenos” (Hombre, 42 años)

 

Continuar con más talleres cuando esté afuera en libertad” (Hombre, 44 años)

 

Considerar para otros talleres el tema del respeto hacia los padres y crianza de hijos y abuelos” (Mujer, 41 años)

 

Me gustaría seguir enfocándome en el tema de la igualdad de la mujer y los derechos de inmigrantes” (Mujer, 59 años)